Un claroscuro previo a Río 2016 

Por: Erick Reducindo 

La mañana del domingo, se dio a conocer que el Comité Olímpico Internacional no sancionaría al Comité Olímpico Ruso por las polémicas de dopaje en las que varios reportes del Informe McLaren fueron expuestas, sin embargo, ha dejado a consideración día cada una de las federaciones internacionales de los deportes dentro del programa olímpico de Río 2016, su aprobación o sanción a la delegación rusa. 
Pero ¿Está bien lo realizado por el COI? Ha sido una gran polémica la decisión tomada por el organismo rector, por obvias razones, Rusia está alegre, sin embargo hay quienes han declarado que esto atenta al espíritu olímpico e incluso al espíritu deportivo.  
Uno de estos agentes en contra de la resolución del COI, fue la Agencia Mundial Antidopaje, esto por omitir las recomendaciones realizadas para que la exclusión de Rusia se diera, ya que informaba del sistema de dopaje en el estado Ruso, por lo que se declaró con una enorme decepción ya que se atenta contra los principios de código deportivo. 
Pongamos en balanza este caso, por un lado, podemos decir que se hace justicia a aquellos atletas que no intervinieron en los hechos ilícitos presentados por el informe McLaren, y que habían sido examinados en diversas competencias mundiales teniendo resultados negativos y libres de dopaje; son ellos a los que la exclusión de Rusia habría afectado, el estar en unos Juegos Olímpicos representan 4 años de sacrificios y constantes competencias para cumplir su sueño y es de manera injusta que por algunos sucios y tramposos, su meta se vea truncada. 
Sin embargo, el otro lado de la moneda maneja a un estado que ha engañado, que ha permitido y en algunos casos obligado a atletas a doparse para tener mejores resultados como nación en eventos deportivos, aquí el castigo sería justo para evitar que la trampa llegue a más allá de lo deportivo, que el quedar bien como política sea a través de ensuciar el deporte y romper los estatutos del Olimpismo. 
La lucha antidopaje cada vez se ha fortalecido y puede que la decisión del COI sea un mensaje permisivo a otras naciones para buscar la evolución del dopaje sin ser castigado. 
Sin duda, podemos ver que la decisión es justa e injusta, un claroscuro a tan solo días del arranque de Río 2016, que sin duda alguna, ya está manchando la celebración de la fiesta de la humanidad con dicha polémica, y remontándonos a los años 80 donde los boicots olímpicos tuvieron lugar, siendo la URSS la involucrada. 
¿Conclusión? Una decisión desesperada y políticamente realizada por el COI, justa y a la vez injusta con fines ajenos a lo deportivo que generará más polémica con el paso de los días. 

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